Mi nombre es Jorge del Nozal.Una de las cosas que más me agrada en esta vida es componer y recitar poesía. He creado este blog para ofrecer mis servicios a quien, como yo, valore la fuerza de la poesía.Asi que, si quieres sorprender a un ser querido, si buscas originalidad en tu regalo, si quieres que perdure para siempre, dame su nombre,cuéntame como es, resalta sus virtudes, dime lo que quieras sobre él y yo compongo una poesía original y única para que recuerde ese día especial. O si prefieres, puedo ponerle voz a una poesía que tu escribas.

Tu recibes la poesía escrita y recitada por mí, con la música de fondo que tú o yo elijamos, en soporte CD, o en formato MP3.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Un corazón nuevo (Recita Jorge del Nozal)






El otro día, recibí una llamada de teléfono  de una chica que me decía, que había escrito un cuento para su hermano, que le habían trasplantado el corazón  hacía un año y le querían hacer un regalo. El regalo estaba escrito, pero querían que yo lo leyese para darle mas vida si cabe. Yo accedí encantado y me puse manos a la obra. La chica se llama Mar blanco y suele escribir en Casa Eolo Mar blanco. os invito a que la conozcáis, os gustará lo que hace. Este cuento escrito por ella y basado en hechos reales,  nos invita a reflexionar sobre la donación de órganos.

Bueno, y este es el resultado de la lectura, ya me diréis si os gusta . Os diré que ella quedo encantada


Recita Jorge del Nozal


UNA NOCHE DE REYES… DIFERENTE.

Transcurría la mañana sin novedades, sólo al filo de la media tarde un pequeño vuelco removió la esperanza en aquella cabalgata que estaba a punto de comenzar.

El teléfono sonó ….¿dígame?

La voz del otro lado comunicando, un escueto ¡¡¡ya ha llegado!!!
 hizo que las piernas se pusiesen a temblar…

Muchos caramelos lanzados al viento por sus majestades empezaban a alfombrar las calles, las luces iban encendiendo a su paso los colores de la navidad y muchos deseos encendidos con ellas.
Saludos casuales, gentes arriba y abajo deambulando a la espera de que los Reyes pasasen por allí.
Los más pequeños caminaban con ojos muy abiertos y bocas imposibles de cerrar. Esta noche había que irse a dormir pronto, y asegurarse de que los camellos iban a encontrar los balcones y ventanas repletos de comida y agua . Como en el milagro de los panes y los peces,  para convertirse y multiplicarse en los regalos que tantas veces habían soñado.

El objetivo era conseguir que ese atisbo de sueño llegase a ser una realidad. Lo empezábamos a tocar con la punta de los dedos…olía a milagro de Navidad.

Un gran dispositivo se puso en marcha.
Quizás no llegaría de Oriente pero si al final era posible, todo habría valido la pena.
La incertidumbre, los nervios, el mal tiempo, la angustia, la interminable espera, las mariposas recorriendo con inquietud los estómagos encogidos.
¡Un corazón buscaba un hogar donde latir!
Un hogar le estaba esperando, la chimenea a punto, los recuerdos aflorando y las emociones mas fuertes que nunca.
Manos entrelazadas, abrazos valientes, sonrisas nerviosas.
Como ocurre con las mejores cosas de la vida, este regalo pedido era gratis pero muchas personas tenían que intervenir en ello.

Los grandes profesionales que dirigirían la operación para llegar a buen término, los pajes  representados en todos aquellos encargados de colocarlo en el “balcón” adecuado y que encajase perfectamente en el espacio de esa casa, donde era esperado con los brazos abiertos y con la “escalera” como material quirúrgico que les permitiría llegar hasta él.
Los Magos  representados en los médicos, siempre pendientes de que todo estuviese y se desarrollase de la forma que tenia que ocurrir. Y el regalo estuviese a tiempo en destino.

A la misma hora aproximadamente, en una sala de hospital , una familia estaba viviendo en sus carnes su especial Cabalgata de Reyes.
Por este año la carta había sido unánime.
Y entre lágrimas y esperanza unían fuerzas para que todo saliese
Bien.
Pasaron horas interminables, la entereza de Antonio, marido, padre, hermano, tío y cuñado  que luchaba por vivir en una sala fría de quirófano era como una bandera que nos hacia permanecer unidos y confiados.
En estos duros momentos, creer es un privilegio y los que sabíamos rezar lo hacíamos en silencio, hacia dentro.
Invocábamos a los seres queridos que ya no estaban aquí, para que nos ayudasen también.
la noche transcurría muy muy lentamente…
En vela pasaron los minutos , las horas y la magia los fue cubriendo de fe.
A medida que pasaba el tiempo nos mirábamos a los ojos unos a otros.
¿Cuánto tiempo llevan ya? – nos preguntábamos y la misma respuesta nos fortalecía…ya han pasado tres horas…y suspirábamos al unísono aliviados.

Allí no había ni hambre, ni frio ni dolor, sólo miedo, miedo de que algo pudiese fallar,
Miedo como los niños a la noche oscura, a los fantasmas y a los habitantes que pueblan  la imaginación negra.

Cuando los médicos nos dijeron que la operación había ido bien y que sólo cabía esperar la evolución, sólo supimos mirar al cielo y dar gracias :
A Dios,
A otra familia, una familia generosa en el dolor, que convirtió sus lágrimas en nuestras sonrisas.
 A ese ser que tuvo que partir pero continuó la vida en este
nuevo hogar y que aunque anónimo es un héroe y forma parte de nosotros.


¡Deseábamos tanto este momento!

Que cuando abrió los ojos , fue como sentir de golpe todas las campanas de todos los campanarios repicando de alegría.
No era un niño
 o si,
sintió que la vida latía  con fuerza en él, en está mágica noche.

Y todos con él, latimos en un único corazón, su nuevo corazón.

Los Reyes Magos le  habían dejado el mejor regalo que le podían traer, el regalo de la vida.

5 de Enero de 2013


Tu familia al completo.